Cuando una marca se convierte en un ícono para la sociedad, basta con una pequeña porción de su identidad para que el mundo entero la reconozca.
Existen muchos ejemplos de cómo las marcas se han posicionado y han alcanzado estándares muy altos en la publicidad, y la cadena más grande de comida rápida en el mundo, McDonalds, no podía quedarse atrás.
